Recordamos a uno de los emblemas del cine mexicano. “Cantinflas” es un personaje icónico de la historia nacional gracias a sus múltiples papeles y a su peculiar manera de interpretar personajes.
Categoría: Local
Jessica Lussenhop
BBC News
En una fábrica de carne de cerdo en Dakota del Sur, Estados Unidos, el brote de coronavirus se propagó a la velocidad de un incendio forestal, un hecho que genera dudas sobre lo que hizo la empresa para proteger a los trabajadores.
Pero, ¿cómo un foco de covid-19, en uno de los estados menos densamente poblados de EE.UU., se convirtió en el más importante de la primera economía mundial?
La tarde del 25 de marzo, Julia se sentó con su laptop e inició sesión en una cuenta de Facebook falsa.
La había abierto en la escuela secundaria, con el objetivo de seguir los pasos, a escondidas, a los chicos de los que estaba enamorada.
Pero esta vez, después de muchos años, la abría de nuevo para cumplir un propósito mucho más serio.
“¿Por favor pueden investigar a Smithfield?”, le escribió a una cuenta llamada Argus911, la línea anónima de pistas en Facebook del periódico local, el Argus Leader.
“Tienen un caso positivo (de covid-19) y planean seguir abiertos”.
Con “Smithfield” se refería a la planta procesadora de carne de cerdo, Smithfield Foods, ubicada en la ciudad de Sioux Falls, en Dakota del Sur.
La fábrica, una enorme estructura blanca de ocho pisos ubicada a orillas del río Big Sioux, es la novena procesadora de carne de cerdo más grande de Estados Unidos.
Uno de los mayores empleadores de la ciudad
Cuando funciona a plena capacidad, es capaz de procesar hasta 19.500 cerdos recién sacrificados por día, cortándolos, moliéndolos y convirtiéndolos en millones de kilos de tocino, salchichas para perros calientes y jamones finamente cortados.
Con 3.700 trabajadores, también es el cuarto mayor empleador de la ciudad.
“Gracias por el indicio”, respondió la cuenta Argus911, “¿qué trabajo tenía el empleado que dio positivo?”.
“No estamos exactamente seguros”, le contestó Julia.
“Bien, gracias”, se despidió Argus911. “Estaremos en contacto”.
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A las 7:35 am de la mañana siguiente, el Argus Leader publicó un artículo en su sitio web con el título “Un empleado de Smithfield Foods da positivo por coronavirus”.
El reportero confirmó con un portavoz de la compañía que, efectivamente, un empleado había dado positivo a la prueba de covid-19 y estaba cumpliendo una cuarentena de 14 días.
Su área de trabajo y otros espacios comunes habían sido “completamente desinfectados”.
Pero la planta, considerada por el gobierno de Trump como parte de la “industria crítica” estadounidense, seguiría en pleno funcionamiento.
“La comida es una parte esencial de nuestras vidas, y nuestros más de 40.000 trabajadores en EE.UU. así como miles de pequeños agricultores estadounidenses y nuestros muchos otros socios de la cadena de suministro son una parte crucial de la respuesta de nuestra nación al covid-19”, dijo Kenneth Sullivan, director de Smithfield, en un video publicado el 19 de marzo justificando la decisión de mantener la fábrica abierta.
“Estamos tomando las máximas precauciones para garantizar la salud y el bienestar de nuestros empleados y consumidores”, agregó.
Sin embargo, Julia estaba alarmada.
“Mis padres no saben inglés. No pueden defenderse por sí mismos”
“Hay rumores de que hubo casos incluso antes de eso”, dijo. “Escuché de personas que fueron hospitalizadas, de Smithfield específicamente. Esto solo se sabe de boca en boca”.
Julia no trabaja en la fábrica. Es una estudiante de unos 20 años, atrapada en su casa luego de que su universidad cerrara a causa de la pandemia de covid-19.
Sus padres, dos empleados de Smithfield, con quienes mantiene una relación muy cercana, le contaron lo que estaba pasando en la fábrica aquel día.
Ella es solamente una de los llamados “Hijos de Smithfield”, descendientes de inmigrantes de primera generación y cuyos padres son empleados de la fábrica, que se han encargado de manifestarse acerca del brote.
“Mis padres no saben inglés. No pueden defenderse por sí mismos”, dijo Julia. “Alguien tiene que hablar por ellos”.
Su familia, como muchas en Sioux Falls, hizo todo lo posible para evitar un contagio. Los padres de Julia usaron todas las vacaciones que les quedaban para quedarse en casa.
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Después del trabajo, se quitaban los zapatos afuera e iban directamente a la ducha. Julia les compró cintas de tela para la cabeza, que utilizaban para taparse la boca y la nariz mientras trabajaban.
Para Julia, alertar a los medios fue solo un paso lógico para tratar de mantenerlos en buena salud, al crear presión pública para cerrar la planta y lograr que sus padres se quedaran en casa.
El primer foco en Estados Unidos
Pero fue tan solo el comienzo de casi tres semanas de ansiedad durante las cuales sus padres continuaban asistiendo a una fábrica que sabían que podía estar contaminada y a empleos que no podían permitirse perder.
Estaban uno al lado del otro a menos de 30 centímetros de distancia de sus colegas. Entraban y salían de vestuarios, pasillos y cafeterías llenas de gente.
Durante ese tiempo, el número de casos confirmados de empleados en Smithfield aumentó lentamente, de 80 a 190 y luego a 238.
Para el 15 de abril, cuando Smithfield finalmente cerró bajo la presión de la gobernación de Dakota del Sur, la planta se había convertido en el foco número uno en Estados Unidos, con 644 casos confirmados entre empleados de Smithfield y personas contagiadas por ellas.
En total, las infecciones relacionadas con Smithfield representan el 55% de la carga en el estado, que ha superado con creces a sus estados vecinos mucho más poblados, si se toman las cifras per cápita.
Según el New York Times, el número de casos originados en Smithfield Foods ha superado incluso los registrados en el barco naval USS Theodore Roosevelt y la cárcel de Cook County en Chicago.
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Estas cifras fueron publicadas un día después de que muriera el primer empleado de Smithfield en un hospital local.
“Allí agarró el virus. Antes estaba muy sano”, le dijo en español su esposa, Angelita, a la BBC.
“Mi esposo no será el único en morir”, concluyó.
La planta de procesamiento de carne de cerdo Smithfield, ubicada en un estado liderado por un republicano y uno de los cinco que no ha implementado ninguna medida de cuarentena obligatoria, se ha convertido en un microcosmos que ilustra las disparidades socioeconómicas que la pandemia mundial dejó al descubierto.
Mientras que muchos profesionales en todo el país están trabajando desde casa, los empleados de la industria alimentaria, como los de Smithfield, se consideran “esenciales” y deben permanecer en la primera línea de batalla.
Trabajos hechos por afroamericanos y latinos, en su mayoría
“Los empleos para trabajadores esenciales tienen salarios más bajos que el promedio en Estados Unidos, en algunos casos por márgenes significativos. Es el caso por ejemplo de ayudantes de sanidad y cajeros, dos puestos absolutamente esenciales en la primera línea, tienen que presentarse físicamente en sus trabajo”, explica Adie Tomer del Instituto Brookings.
Tomer resalta que en estos sectores la población es mayormente afroestadounidense o hispana.
La fuerza laboral en Smithfield está compuesta principalmente por inmigrantes y refugiados de países como Myanmar, Etiopía, Nepal, Congo y El Salvador.
Hay 80 idiomas diferentes que se hablan en la planta. Las estimaciones del salario promedio oscilan entre US$14 y US$16 por hora.
Estas horas son largas: se trata de un trabajo agotador, que requiere estar parado en una línea de producción, frecuentemente a menos de 30 centímetros de distancia de tus compañeros de trabajo.
La BBC habló con media docena de empleados, antiguos y actuales, de Smithfield que dicen que si bien tenían miedo de seguir trabajando, no estaban en la capacidad de elegir entre resguardar el empleo o su salud.
“Tengo muchas facturas. Mi bebé llegará pronto, tengo que trabajar”, aseguró un empleado de 25 años cuya esposa está embarazada de ocho meses.
“Si (la prueba) me sale positiva, me preocupa mucho no poder ayudar a mi esposa”.
El caso de Smithfield no es el único
Las plantas de procesamiento de alimentos en todo el país están experimentando brotes de coronavirus que tienen el potencial de interrumpir la cadena de suministro.
Una planta empacadora de carne de la empresa JBS S.A., en Colorado, cerró después de cinco muertes y 103 infecciones entre sus empleados.
Dos trabajadores de una planta de Tyson Foods en Iowa, en el noroeste del país, también murieron, mientras que otros 148 se enfermaron.
El cierre de una gran instalación de procesamiento de carne como la de Sioux Falls causa una interrupción masiva y deja a un gran número de agricultores sin un lugar para vender su ganado.
Cerca de 550 granjas independientes envían sus cerdos a la planta de Sioux Falls.
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Al anunciar el cierre, el director de Smithfield advirtió sobre “repercusiones severas, quizás desastrosas” para el suministro de carne.
Pero, según los empleados de la fábrica, sus representantes sindicales y defensores de la comunidad inmigrante en Sioux Falls, el brote que llevó al cierre de la planta fue evitable.
Alegan que se ignoraron las solicitudes tempranas de equipo de protección personal, que se incentivó a los trabajadores enfermos a continuar trabajando y que se les ocultó la información sobre la propagación del virus, incluso cuando corrían el riesgo de exponer a sus familias y a la población en general.
“Si el gobierno federal quiere que la compañía permanezca abierta, entonces, ¿de quién es la responsabilidad de asegurarse de que estas compañías estén haciendo lo que tienen que hacer para mantenerlas a salvo?” se pregunta Nancy Reynoza, fundadora de Qué Pasa Sioux Falls, una fuente de noticias en español que ha obtenido reportes de trabajadores angustiados por la situación en Smithfield.
Abrumados por el temor
La BBC le entregó a Smithfield una lista detallada de preguntas y acusaciones de trabajadores, pero la empresa no comentó sobre casos individuales.
“En primer lugar, la salud y la seguridad de nuestros empleados y comunidad es nuestra principal prioridad todos los días”, asegura el comunicado.
“Establecimos en febrero una serie de procesos y protocolos estrictos y detallados (…) siguiendo la guía de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) para manejar de manera efectiva cualquier posible caso de covid-19 en nuestras operaciones”.
El brote dejó a personas como Julia, cuya madre tiene condiciones de salud crónicas, abrumadas por el temor de que sus padres arriesgaran sus vidas tratando de mantener sus puestos de trabajo.
“Mis padres son todo lo que tengo. Tengo que pensar en la probabilidad de no tenerlos en mi vida”, dijo, con la voz quebrada.
“Quiero compartir lo que está sucediendo para que haya un historial real de lo que la compañía no está haciendo”.
Los dos padres de Julia tenían previsto ir a trabajar el martes 14 de abril, lo que sería su último día antes del cierre anunciado de 14 días.
Pero el sábado Helen comenzó a toser.
Positivo por covid-19
Al día siguiente, cuando la nieve volaba sobre Sioux Falls, Julia insistió en que su madre se hiciera una prueba. Helen trató de posponerlo, diciendo que no era nada.
“Mi madre realmente odia ir al médico”, dijo Julia, quien finalmente ganó la discusión y Helen fue a un centro de pruebas en el hospital local. Pusieron un hisopo en la parte posterior de sus orificios nasales y la enviaron a casa.
“Si tengo covid-19, claramente lo cogí en la fábrica”, dijo. “Esta semana he trabajado en tres pisos diferentes. He comido en dos cafeterías diferentes. Solo imagina cada lugar en el que he estado y que he tocado dentro de esa fábrica. He estado caminando por todo el lugar”.
El martes 14 de febrero, cuando estaba previsto que regresaran al trabajo, los padres de Julia se despertaron a las 4 de la mañana como lo hacen normalmente.
Llamaron a sus jefes para explicarles que no podían ir mientras esperaban el resultado de la prueba de Helen.
La ansiada llamada finalmente llegaría en la tarde.
Julia habló con el médico con el celular de su mamá, mientras sus padres examinaban su rostro intentando interpretar sus reacciones. Cuando Julia escuchó las palabras “positivo por covid-19”, les hizo una seña positiva con el pulgar.
Helen y Juan malinterpretaron el gesto y sus caras de celebración horrorizaron a Julia, que se apresuró a explicar que, no, que Helen tenía el virus.
Su padre se fue inmediatamente a la cocina, donde Julia lo vio tratando de contener las lágrimas.
Un asunto politizado
El mismo día en que Helen recibió sus resultados, el tema de la planta de Smithfield se había vuelto completamente político.
El alcalde Paul TenHaken le solicitó formalmente a la gobernadora Kristi Noem que emitiera una orden de quedarse en casa para los condados circundantes de Sioux Falls, así como un centro de aislamiento.
Ella negó ambas solicitudes.
A pesar del fuerte aumento en los casos, Noem también continuó rechazando emitir una orden de cuarentena obligatoria en Dakota del Sur, diciendo específicamente que dicha orden no habría evitado lo sucedido en Smithfield.
“Eso es absolutamente falso”, dijo. En cambio, aprobó la primera prueba estatal de hidroxicloroquina, un medicamento que el presidente Trump ha citado con frecuencia como un posible tratamiento para el coronavirus.
Todo lo que había tratado de evitar, sucedió de todas formas
Dos días después del diagnóstico positivo de coronavirus de su madre, Julia se despertó en el sofá con dolor de cabeza, tos y garganta seca.
Por primera vez desde que la pandemia llegó a su vida, había dormido toda la noche pero se había despertado más agotada que nunca.
Después de llamar a la línea directa de covid-19 e informarles que era hija de una trabajadora de Smithfield, Julia se metió en el auto de su madre, tras desinfectar el volante y el cambio de marchas, y se dirigió hacia el sitio de prueba.
Estaba relativamente de buen humor, a pesar del hecho de que casi todo lo que había intentado evitar cuando avisó al periódico local hace casi un mes había sucedido de todas formas.
La fábrica había seguido abierta. Su madre tenía el virus y su padre estaba expuesto. Su ciudad se había convertido en el epicentro de la pandemia en el estado de Dakota del Sur. Y muchos habían muerto.
Y ahora, ella también podría estar enferma.
“Solo quiero llorar”, dijo, mientras se dirigía hacia el hospital.
“Vete a casa, quédate en casa, no vayas a ningún lado”
Aunque llegó solo 20 minutos después de que se abriera el centro de pruebas, Julia se encontró con una cola de 15 autos delante de ella. “Odio esperar en fila”, murmuró, tomando un sorbo de su botella de agua y tosiendo, de vez en cuando.
Después de media hora, se detuvo en lo que parecía un enorme garaje y un letrero que decía: “tenga lista su identificación y tarjeta de seguro médico”.
“Bien, ahora estoy ansiosa”, dijo. “No quiero hacer esto”.
Al llegar su turno, un trabajador del centro vestido con un traje protector completo, una mascarilla, guantes y una careta metió un largo hisopo en la fosa nasal derecha de Julia y luego en la izquierda.
Ella hizo una mueca y se estremeció.
“¿Necesitas un pañuelito?” le preguntó el asistente médico. “Sí, por favor”, respondió Julia.
Con instrucciones de “vete a casa, quédate en casa, no vayas a ningún lado”, Julia pudo salir del centro. Fue un momento tan incómodo que se puso a llorar y tuvo que estacionarse un momento para recobrar la calma.
Julia se sentó al volante mirando los coches entrar y salir del estacionamiento. Lamentó que ahora su hogar tuviera una nueva posible infección.
Después de unos minutos, le llegó el momento de regresar a la casa que sus padres, Helen y Juan, habían trabajado tantas horas en la fábrica para poder pagar. Un lugar donde ahora todos estarían en cuarentena durante al menos 14 días.
“Ahora es solo cuestión de esperar”, dijo Julia. “Creo que no puedo pensar demasiado en eso. Pero pasará”.
La joven recibirá sus resultados en cinco días.
Los nombres en este reportaje han sido cambiados.
Reportes adicionales de Angélica M Casas; ilustraciones hechas por Emma Lynch
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Líderes de organismos empresariales del país respaldaron las propuestas en materia económica presentadas por la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN) al Presidente Andrés Manuel López Obrador, expuestas en el Programa de Emergencia Económica, como medida para amortiguar los efectos de la suspensión de actividades productivas en empresas a raíz de la emergencia sanitaria por COVID-19.
El programa emergente fue firmado por los gobernadores Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; Martín Orozco Sandoval, de Aguascalientes; Carlos Mendoza Davis, de Baja California Sur; Javier Corral Jurado, de Chihuahua; José Rosas Aispuro Torres, de Durango; Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, de Guanajuato; Francisco Domínguez Servién, de Querétaro; Carlos Manuel Joaquín González, de Quintana Roo; y Mauricio Vila Dosal, de Yucatán.
Gustavo de Hoyos Walther, Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX); Enoch Castellanos Férez, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA); y José Manuel López Campos, Presidente de la Cámara Nacional del Comercio (CANACO); se sumaron al llamado de los gobernadores agrupados en la GOAN hacia el Gobierno de México, para reactivar la economía nacional y preservar el empleo.
“Estas propuestas de la GOAN al presidente López Obrador están enfocadas en apoyar desde el Gobierno de México, el ingreso de las familias y la subsistencia de las empresas”, expuso de Hoyos Walther.
La CANACO, en voz de su presidente, José Manuel López Campos, dijo coincidir con los planteamientos de los mandatarios panistas y apoyar su cristalización.
Por su parte, Castellanos Férez dijo que CANACINTRA “se suma al llamado al Gobierno de México de los gobernadores de la GOAN para una estrategia eficiente y coordinada que salve vidas en la pandemia de COVID-19, así como la protección de Mipymes, el empleo y la estabilidad de México”.
El Programa de Emergencia Económica de GOAN plantea 7 acciones para defender el empleo y la economía familiar
Estímulos fiscales, financiamiento a las micro, pequeñas y medianas empresas, ingreso básico solidario, incremento extraordinario de presupuesto a los estados y municipios, agilizar el pago a proveedores del gobierno, proponer la entrada en vigor de las reglas de producción automotriz establecidas en el T-MEC y apoyar al sector turístico.
* Las medidas han sido muy oportunas, mientras que en otros estados, apenas están reaccionando
Por Mauro Moreno Campos/Astronoticias
Las decisiones que en Materia de salud se han tomado en Tamaulipas, desde hace semanas, han demostrado que hasta el momento han sido las adecuadas y lo han puesto al frente en el tema del coronavirus, en relación a otros estados y la misma ciudad de México, pese a que está cerca del país que en estos momentos es el epicentro de la pandemia, sus números han sido mínimos comparado a las estimaciones que se llegaron hacer.
En la ciudad de México, tras haber sido casi rebasados los hospitales, se estará acondicionando como hospital el Centro Banamex, y se estará poniendo en marcha la reconversión de hospitales, como Tamaulipas lo viene haciendo desde hace poco mas de una semana a la fecha.
Lugares como Querétaro, también están viviendo momentos difíciles, habilitando el Centro de Convenciones para la atención a los enfermos del COVID 19, pese a los intentos por ocultar la propagación.
Diferentes estados han apresurado como en Tamaulipas, la contratación temporal de personal de salud, como médicos y enfermeras, para la atención de los enfermos del COVID 19, contratos que solo se estarán dando por meses a quienes entreguen la papelería requerida por el IMSS y por las secretarias de salud de los estados.
fotos de archivo 
* Al cumplirse un año de su ingreso al programa, no hay donde ocupen sus servicios
Por Mauro Moreno Campos/Astronoticias
En estos meses, una gran parte de los ninis, que se acogieron a los programas becarios del programa Jovenes Construyendo el Futuro, puesto en marcha por el gobierno federal, para dar oportunidad laboral a jóvenes de todo Mexico, que no habían recibido la oportunidad de incorporarse a la planta laboral, estarán graduándose en sus respectivos cursos, pero estarán enfrentando una situación atípica en materia de trabajo.
La situación que atraviesa todo México con la pandemia del coronavirus, ha llevado al cierre obligado de comercios, de pequeña, mediana y la gran industria, de las firmas empresariales y con ellos miles de trabajadores han sido separados de sus trabajos, para aislarse socialmente, para evitar los contagios con la enfermedad, dejando las fabricas y los sitios donde ofrecían sus servicios, parcialmente o totalmente cerrados.
Ante este panorama, los ninis, que se habían incorporado a estos programas, estarán cumpliendo el año de capacitación como lo marcan los programas federales y su graduación para la incorporación a las fuentes laborales, deberá esperar un tiempo relativo hasta que se levante la contingencia sanitaria, poniendo en riesgo el objetivo central de esta idea del gobierno de AMLO.
Por su parte los empresarios y comerciantes del Mante, siguen registrando grandes perdidas al no tener ingresos en sus respetivos negocios y teniendo que pagar los impuestos, sueldos y consumo de agua, energía eléctrica y en algunos casos la renta de los inmuebles, lo que se antoja como una seria carrera contra la descapitalización de los comercios y empresas, muchos de ellos, se dicen, que difícilmente volverán abrir sus puertas.
Fotos de archivo

* Artistas circenses ahora venden sandias
Por Mauro Moreno Campos/Astronoticias
La crisis económica por la cuál atraviesan artistas circenses, que superaron ya el mes de estancia obligada en el municipio de El Mante, Tamaulipas, los ha obligado a recurrir a otras actividades comerciales para poder sobrevivir, entre la contingencia sanitaria que se viven e todo el estado, por el coronavirus-
Durante los últimos días, se ha visto a los artistas del circo, estacionado en los terrenos feriales en esta localidad, donde se agrupan cerca de 150 personas, entre carpas, camioneta con camarotes, recorrer las calles del Mante, a bordo de sus unidades de sonido, ofertando la venta de sandias.
Aparte, los integrantes del circo, la noche de este sábado, ofrecieron una función por redes sociales, sin costo alguno como una forma de agradecimiento a los mantenses, por todo el apoyo que se les da en estos momentos de aislamiento social y de sana distancia, sumamente conmovidos por el auxilio en comida, agua y otros apoyos, que se les ha hecho llegar durante estos días-
Similar situación viven los trabajadores de juegos mecánicos que arribaron el 16 y 17 de marzo al municipio de Antiguo Morelos, para participar en la feria anual, de este municipio, la que fue suspendida al decretarse la contingencia sanitaria y al decretarse la inmovilidad se quedaron varados en aquella localidad, sobreviviendo en los espacios feriales-


La bicicleta
La bicicleta es un medio de transporte divertido, saludable y sobre todo, no contamina.
¡Hay que darle mayor uso por nuestra salud y para cuidar al planeta!
El Mante se encuentra de fiesta
El día de hoy el municipio de El Mante se encuentra de fiesta, ya que se conmemora uno de los acontecimientos más importantes de su historia.
Hace 99 años que por decreto del congreso de Tamaulipas, se hizo el traslado de poderes desde Quintero hacia una nueva cabecera municipal que se instaló con el nombre de Villa Juárez en la antigua congregación Canoas.
Fue hasta Octubre de 1937, cuando nuevamente el congreso de Tamaulipas eleva a esta Villa al rango de ciudad con su nombre actual, El Mante
Desde entonces, esta ciudad se ha posicionado como un motor económico, social y comercial en la región centro – sur de Tamaulipas.
* Durante el periodo de la emergencia sanitaria, el cobro a los usuarios de tipo doméstico no será reclasificada si excede el límite de la tarifa doméstica de alto consumo.
DIANA NAVA
Fuente: https://www.elfinanciero.com.mx/
La Secretaría de Hacienda publicó este viernes un acuerdo para evitar que los consumidores paguen una tarifa más alta si su consumo promedio mensual de electricidad excede el límite de la tarifa doméstica de alto consumo (DAC).
Esta medida solo aplicará para usuarios de tipo doméstico.
El acuerdo firmado por Arturo Herrera, secretario de Hacienda, y publicado la tarde de este viernes en el Diario Oficial de la Federación (DOF), establece que durante el periodo que dure la emergencia sanitaria por causa del virus SARS-CoV2 la tarifa de los usuarios no podrá ser reclasificada, a pesar de que excedan el límite de consumo permitido.
Es decir, aunque un usuario exceda el límite permitido dentro de su tarifa, su cobro no podrá ser reclasificado, pues se permitirá la permanencia de los usuarios domésticos dentro de las tarifas de bajo consumo (1, 1A, 1B, 1C, 1D, 1E y 1F).
Hacienda asegura que esta acción se tomará debido a que con la medida de resguardo domiciliario, algunos grupos excedarán el límite de alto consumo definido en la Tarifa DAC, lo que provocaría la reclasificación de su tarifa y un incremento en su facturación.
“Con la finalidad de emprender las acciones conducentes para apoyar a la economía de las familias mexicanas, se estima necesario que durante el período que se mantenga vigente la declaratoria de emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor genera por el virus SARS-CoV2, no se considere el consumo de energía eléctrica realizado por los usuarios del servicio doméstico para efectos de la determinación del consumo promedio mensual que se utiliza para definir los límites de alto consumo que actualizan la reclasificación a la Tarifa DAC”, se lee en el DOF.
La medida entrará en vigor a partir de este sábado.
* Buscan frenar flujo no escencial entre ambas entidades
Por Mauro Moreno Campos/Astronoticias
Autoridades de la Coepris del Mante, apoyados fuertemente por elementos de la policía estatal, en Tamaulipas, han implementado un filtro interestatal, entre San Luis Potosi y Tamaulipas, cerca de los limites por el municipio de Nuevo Morelos, donde los automovilistas y transportes de carga y pasajeros, son monitoreados sobre el motivo de su paso a Tamaulipas, destino y con quienes van a convivir, además de darles una serie de informes para ayudar con la contingencia que se vive dentro de Tamaulipas.
Hasta el momento no se ha tenido que recurrir a impedir el transito de los viajeros entre ambos estados, como se había rumorado en esta localidad del Mante, solo se les orienta y se les pide respetan la sana distancia, no caer en aglomeraciones de personas ni circular sin motivo alguno en las zonas comerciales de los municipios hacia donde se dirigen.
Los elementos de la policía estatal confirma que su misión en los puntos de filtros, es solo para apoyo al personal de la Coepris que esta cumpliendo los protocolos de seguridad ante los usuarios de las car
reteras, como ocurre en la Tampico Barra de Navidad, entre los municipios de Nuevo Morelos en Tamaulipas y el Naranjo ya del estado de San Luis Potosi.
Confirmaron que se mantendrán las acciones hasta que los mandos dela secretaría de salud en el estado, lo determinen, que por fortuna, hay respeto por parte de los automovilistas que toman con mucha madurez y cordura la contingencia que se vive en esta parte del estado y de la republica.