***Dos jóvenes perdieron la vida y cinco más resultaron lesionados en el accidente ocurrido en la carretera Mante-Victoria; una familia continúa clamando justicia.
Por Moisés Coss Ortíz / Astronoticias
El Mante, Tamaulipas…A seis años de una de las tragedias viales que conmocionaron a la región cañera, el recuerdo del fatal accidente ocurrido en el puente San Carlitos continúa marcado por el dolor, el luto y el reclamo de justicia de una familia que asegura que el caso quedó impune.
La tragedia dejó un saldo de dos jóvenes fallecidos y cinco lesionados, luego de que la camioneta Ford Explorer blanca en la que viajaban siete personas se estrellara contra un árbol y posteriormente contra la base del puente, ubicado sobre la carretera Mante-Victoria, en el tramo Mante-El Limón.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7:00 de la mañana, cuando los ocupantes regresaban presuntamente de una noche de fiesta hacia sus lugares de residencia en el poblado El Limón, Loma Alta y el ejido 5 de Mayo, perteneciente al municipio de Gómez Farías.
De acuerdo con los primeros reportes de aquel entonces, el exceso de velocidad habría sido uno de los factores que provocaron el accidente. La posibilidad de que el consumo de alcohol también estuviera relacionado con los hechos formó parte de las versiones que circularon tras la tragedia, aunque dicha circunstancia requiere confirmación oficial.
Dos vidas quedaron en el lugar
La camioneta Ford Explorer, con placas de circulación XLA-30-95, se desplazaba de sur a norte cuando, a la altura del puente San Carlitos, el conductor presuntamente perdió el control del volante. La unidad se proyectó contra un árbol y, tras girar, terminó impactándose contra la estructura de concreto del puente.
En el lugar perdieron la vida José “N”, originario del poblado El Limón, y Arturo “N”, residente del poblado Loma Alta.
Los otros cinco ocupantes resultaron con diversas lesiones y fueron identificados como Aldahir Apolonio López Galván, de 19 años, con domicilio en el ejido 5 de Mayo; Benito Escalante, de 23 años, residente del poblado El Limón; Juan Ramón García Martínez, de 20 años, del poblado Loma Alta; Jorge Cárdenas Ruiz, del poblado El Limón, y Daniel Ramírez Escalante, de 22 años, vecino de Loma Alta.
Los reportes de aquel momento señalaban que los lesionados presentaban golpes internos, heridas en distintas partes del cuerpo y posibles fracturas, además de probables traumatismos craneales y lesiones en la región cervical.
Intensa movilización de los cuerpos de auxilio
El accidente provocó una importante movilización de corporaciones de seguridad y emergencia. Al sitio acudieron elementos de la Policía Estatal, la Policía Federal División Caminos y la Policía Investigadora, además de agentes del Ministerio Público, quienes participaron en las diligencias correspondientes.
Personal de Protección Civil de El Mante, encabezado entonces por David Padrón Guerrero, realizó maniobras para auxiliar a los sobrevivientes, rescatar a los lesionados y facilitar la extracción de los cuerpos.
Mientras los cuerpos de emergencia trabajaban entre los restos de la camioneta, el lugar se convirtió en escenario de escenas desgarradoras. Madres de familia, familiares y amigos llegaron al puente San Carlitos en busca de información y para reconocer a las víctimas.
La tragedia no solamente dejó dos vidas perdidas y cinco personas lesionadas; también marcó para siempre a las familias que tuvieron que enfrentar las consecuencias de aquella madrugada.
Uno de los aspectos que generó incertidumbre fue la versión sobre un posible octavo ocupante de la camioneta, cuya suerte se desconocía en medio de la confusión, mientras familiares acudían al lugar para preguntar por su paradero.
Hoy, al cumplirse seis años de aquellos hechos, permanece el recuerdo de una tragedia que, según el reclamo de los familiares, no habría recibido la justicia que esperaban.
La familia de una de las víctimas sostuvo desde entonces su exigencia de que se esclarecieran los hechos y se deslindaran responsabilidades. También señaló presuntas influencias de personas que ocupaban cargos de poder en aquel momento, una acusación que requiere sustento documental para establecerse como un hecho comprobado.
Seis años después, el puente San Carlitos sigue siendo para los deudos mucho más que el escenario de un accidente: representa el recuerdo de dos jóvenes que perdieron la vida y una exigencia que continúa vigente.




