**** Esperaba el taxi cuando fue golpeado por otro catarrin; y con chipote incluido.
Testigos aseguran que el agresor se acercó como si nada pero en lugar de preguntar la hora, decidió “marcar territorio” a mano limpia. El resultado: una herida en la cabeza que dejó a Delfino viendo estrellitas y a más de uno con el susto encima.
Personas que se encontraban en el lugar, al verlo sangrando, no dudaron en sacar el celular y marcar al 911 para solicitar apoyo de los cuerpos de emergencia. En cuestión de minutos arribaron socorristas, quienes le brindaron los primeros auxilios y controlaron la herida.
Por fortuna, el afectado no requirió traslado urgente, aunque sí se llevó una anécdota que difícilmente olvidará y probablemente ahora mirará dos veces antes de confiar en quien se le acerque mientras espera taxi.
Del agresor, hasta el momento, poco se sabe solo que aplicó la clásica de “pego y corro”.
Porque en El Mante, hasta esperar el taxi puede convertirse en deporte extremo.

